Divorcio vs. Separación de Hecho:

1. El Divorcio extingue la sociedad de bienes gananciales

En la Separación de Hecho: Los ingresos y bienes adquiridos después de la separación siguen siendo gananciales (50% para el ex).

En el Divorcio: Cada uno conserva la propiedad exclusiva de sus ingresos y bienes futuros.

2. El Divorcio elimina la responsabilidad solidaria por deudas

En la Separación de Hecho: Las deudas que contraiga tu ex pueden ser consideradas de la sociedad conyugal, permitiendo que los acreedores reclamen sobre tus bienes.

En el Divorcio: Cada cónyuge responde únicamente por sus propias deudas posteriores al divorcio.

3. El Divorcio termina con la obligación alimentaria por enfermedad

En la Separación de Hecho: El deber de socorro entre cónyuges persiste, pudiendo tu ex reclamarte alimentos si enferma y no puede autosustentarse.

En el Divorcio: No existe obligación legal de hacerte cargo económicamente de la enfermedad de tu ex, salvo pacto expreso en el convenio regulador.

4. El Divorcio extingue la calidad de heredero forzoso

En la Separación de Hecho: Tu ex sigue siendo heredero forzoso, con derecho a una porción de tu herencia (desde un tercio hasta el total, según existan hijos o padres).

En el Divorcio: Tu ex deja de ser heredero, permitiéndote que tus bienes se transmitan según tu voluntad a tus hijos, padres o familiares actuales.

5. El Divorcio revoca automáticamente poderes y mandatos

En la Separación de Hecho: Los poderes notariales otorgados durante el matrimonio siguen vigentes, permitiendo que tu ex pueda administrar o vender bienes a tu nombre.

En el Divorcio: Se extingue la facultad de representación, impidiendo que tu ex disponga de tu patrimonio sin tu autorización.